Transformaciones corporales

Transformaciones corporales

El cuerpo, como tema principal del diálogo entre la filosofía y el
arte, es lo que nos congrega en este espacio. Es un lugar donde irrumpe la
corporalidad plástica formando un discurso que nos atraviesa desde múltiples
manifestaciones. La obra artística y, en especial, la obra plástica, tiende ya
siempre a corporeizar. El lugar mismo de la exposición es corporeizado por la
obra; es el aquí y ahora en donde somos congregados. Por lo que nos volvemos
partícipes de un acontecimiento donde se libera el espacio, se instaura lo
abierto, se desbroza la tierra para el lugar de la exposición en donde sea
posible un habitar del hombre y la obra. Un lugar para la morada.

El cuerpo es lo más cercano y pese a eso lo más estigmatizado, para
Jean-Luc Nancy es el producto más tardío, el más largamente decantado,
refinado, desmontado y vuelto a montar de nuestra cultura. El cuerpo es la
gravedad. Las leyes de la gravitación conciernen a los cuerpos en el espacio.
El cuerpo pesa en sí mismo: ha descendido bajo la ley de esta gravedad propia
que lo ha empujado hasta ese punto en que se confunde con su carga. “El cuerpo”
es nuestra angustia puesta al desnudo.

En el desbrozar el espacio de la exposición por mor de la obra plástica
misma, es decir, en este habitar el espacio, acaece la verdad del arte: una
puesta en obra de la verdad, y en la cual el cuerpo es des-velado en la verdad
de su ser… transformado en cuanto que fragmentado bajo múltiples y
variopintos matices; dividido, desgarrado, atropellado, derrumbado, consagrado
-y por ello mismo transubstanciado-, mutilado, recostado y autopsiante,
desnudo, encarnado y sangrante…

Es la claridad del cuerpo transformado; instaurada por lo abierto en la
corporeización de la obra plástica en el todo de la verdad de su ser. Es aquí
donde la filosofía se vuelve vivencial, donde el cuerpo se fusiona entre
múltiples diálogos, donde no hay error o juicio, simplemente se está. Entremos
al juego del arte, habitando este espacio, transformando nuestro cuerpo a cada
instante.

Helena Rodríguez y Francisco Ramírez
Integrantes del Colectivo NEXTÍA

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