Compost | Citlali Córdova

Nivedita Menon – autora de Ver como Feminista– nos dice que los mecanismos del orden social son similares al del maquillaje invisible, una técnica que tiene el propósito de producir el efecto de una naturalidad intacta en el rostro. El orden social existe como si fuera algo dado, sin embargo, es resultado de una construcción que requiere de controles culturales, biológicos y económicos que mantengan en su lugar las jerarquías de clase y género. Cuando el Estado, como entidad a cargo del orden, reconoce la existencia de una nueva identidad, la hace real y al mismo tiempo la vuelve objeto de control.

Frente a ello, la mirada feminista ocupa un sitio al margen por elección. Quiere ser parte del mundo, pero lo observa desde fuera y, por eso, es ya un gesto de subversión: el feminismo desorganiza y desordena, se resiste a la homogeneización y abre múltiples posibilidades a la existencia. Nos muestra que la naturalidad creada por el Estado es tan frágil que la sola existencia de identidades y espacios que le son ajenos pueden derrumbarla. 

El poder del feminismo, que no se ejerce sobre nadie más, es el poder de darse una identidad ajena a la normalidad, auto-representarse, ocupar un lugar por decisión propia y cuestionar los relatos que sustentan a las instituciones. La obra de Citlali Córdova, en tanto práctica feminista, es un proceso constante de búsqueda y desestabilización guiado por la imposibilidad de conocer por completo a lxs otrxs, no como una carencia, sino como la capacidad de re-construirse permanentemente, con la conciencia de ser indeterminables por las categorías e identidades de la naturalidad del Estado.

 

Eric Nava

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